Nos cuentan desde Error500 que resulta técnicamente posible acercar el zoom de Google Maps más allá de lo aceptable.
No es que no sepamos que hay satélites militares que permiten acercarse mucho más, pero siempre queda la “tranquilidad” de saber que los que cotillean son menos y que alguna norma de confidencialidad o seguridad nacional les obligará a no difundir las imágenes.
Con un acceso universal como el que Google proporciona la cosa se complica. Y si uno se pregunta qué acciones legales puede iniciar frente a una empresa como Google sujeta a una jurisdicción extranjera se puede encontrar con una respuesta dilatada en el tiempo.
Si, intentada la vía amistosa, no se cuenta con la buena voluntad -en este caso de Google- para solucionar el problema, las opciones legales no son ni prácticas ni rápidas. Así que ¿necesitamos una jurisdicción universal? ¿En manos de quién?
La verdad está ahí fuera.
En las jornadas del ICAB celebradas con ocasión de la fiesta de San Raimundo de Peñafort en homenaje a Jacques Henry, decano del Colegio de Abogados de Liège asesinado en 1987 por un cliente mientras lo defendía en una vista, ha quedado claro que ni nos quieren ni nos queremos.
Colin Tyre, Presidente del Consejo de la Abogacía Europea, glosó lo mejor que se dice de nosotros: somos arrogantes, cobramos honorarios sorprendentemente altos sin satisfacer las necesidades del cliente quien nos acusa de mantenerle desinformado del proceso. Por si fuera poco parece que usamos demasiada jerga jurídica. El II Barómetro del CGAE no nos deja en mejor lugar, aunque parece que, en general, esta imagen apocalíptica varía cuando la persona encuestada ha requerido los servicios de un abogado, esto es, cuando no habla de los abogados en general, sino del abogado que ha contratado. En este caso, en general, la profesión sale mejor parada.
En Francia, las estadísticas sitúan a los abogados por debajo de otros profesionales como los expertos contables y los notarios. En Estados Unidos, un estudio revela que sólo una quinta parte de la población los considera «honestos» y «éticos», por debajo de otras profesiones como los policías y los ejecutivos. Y en Reino Unido, sólo el 16% de los ciudadanos consideran que reciben un trato justo de los letrados, mientras que ese porcentaje se eleva hasta el 39% en el caso de los banqueros.
A la vista de este panorama, los abogados franceses han decidido poner cada uno de ellos un euro a la semana para financiar una campaña que persigue mostrar la variedad de competencias que tiene un abogado y recordar el rol social que desempeña. Parece que a los notarios les va de fábula en Francia en donde empezaron su personal campaña de mejora de imagen hace 10 años.
El presidente de la Comisión de Asuntos Europeos e Internacionales del Conseil National des Barreaux de Francia, Michel Benichou, calificó de «terrible» que los ciudadanos (58%) y los empresarios franceses (69%) valoren mejor a los letrados de este país que ellos mismos (54%): «Alguien que no se quiere a sí mismo no puede hacer que le quieran».
La Comisión Europea ha dirigido una notificación de objeciones a Microsoft por no respetar algunas de las obligaciones impuestas en la Decisión adoptada por la Comisión en marzo de 2004.
La Comisión condenó a Microsoft por infracción de la legislación de competencia al abusar de su posición de dominio en el mercado de sistemas operativos para PC con el fin de afianzarse en los mercados de sistemas operativos para servidores de grupos de trabajo.
La Comisión obligó a Microsoft a entergar a sus competidores los interfaces necesarios para que sus productos pudieran ‘dialogar’ con el SO Windows.
Parece ser que la información sobre interoperabilidad que ha presentado Microsoft no han convencido a la Comisión y le han conferido un nuevo plazo para que se explique (un mes).
El culebrón continúa.
Hay una nueva campaña en los cines elaborada por el Foro Antipiratería con un mensaje impactante. Se dirije a la media de nosotros que no delinque de manera habitual preguntándonos “Si tu no robarías un coche, ni en un gran almacén ¿por qué te descargas música ilegalmente?”.
Ante todo mi felicitación a los creativos de la campaña, consiguieron convencerme … hasta que me acordé de que si no hay ánimo de lucro no hay delito. Aún así el mensaje es bueno y la campaña funciona.
Ayer recibí un mensaje de correo con el siguiente contenido:
1. CUESTIÓN:
a) Luis se descarga una canción de Internet.
b) Luis decide que prefiere el CD original y va a El Corte Inglés a robarlo. Una vez allí, y para no hacer dos viajes, opta por llevarse toda una discografía. La suma de lo hurtado no supera Los 400 euros. CONSECUENCIA: La descarga de la canción sería un delito con pena de 6 meses a dos años - y aquí, añado yo, si hubiera ánimo de lucro-. El hurto de la discografía en El Corte Inglés ni siquiera sería un delito, sino una simple falta (art.623.1 del Código Penal).2. CUESTIÓN:
a) Luis se descarga una canción de Internet
b) Luis va a hurtar a El Corte Inglés y, como se la va la mano, se lleva 50 CDs, por valor global de 1.000 euros.
CONSECUENCIA: Seguiría siendo más grave la descarga de Internet - y vuelvo a añadir, si hubiera ánimo de lucro-. El hurto sería un delito, porque supera los 400 euros, pero sería de menor pena que la descarga (art. 234 del Código Penal).3. CUESTIÓN:
a) Sergio, en el pleno uso de sus facultades mentales, se descarga una canción de Malena Gracia - y añado de nuevo, siempre que no sea un signo de enejenación susceptible de ser considerado eximente completa de la responsabilidad descargarse una canción de Malena Gracia - .
b) Sergio, en un descuido de Malena Gracia, se lleva su coche y lo devuelve 40 horas después. CONSECUENCIA: Sería mas grave la descarga - y requeteañado, si hubiera ánimo de lucro-. El hurto de uso de vehículo tiene menos pena, a tenor del artículo 244.1 del Código Penal
El mensaje continúa elevando el tono y compara las penas por delitos contra la propiedad intelectual con las penas que se imponen a la riña tumultuaria (art. 154 CP), al acoso sexual (184.2 CP), a la distribución de material pornográfico a menores (art. 186 CP), por dejar una jeringuilla infectada de SIDA en un parque público (art. 630 CP) y por agresión (art. 617 en relación con el 147 CP).
No se si este mensaje es una respuestas a la campaña mencionada. En cuanto a la opinión que merezcan estas líneas de argumentación ¿quién empieza a dar su opinión?
Me reta SebastianDell a que me moje con respecto al Juez Bermúdez y acepto el envite encantada.
Las “bermudeces” como espectadora de zapping me parecen un perfecto sustituto de los resúmenes de Gran Hermano. No descarto que en breve salgan los politonos de “el super sobra”, “¿Se quiere callar de una puñetera vez? ” o “dejen de leer el períodico”.
La cuestión, sin embargo, es que esto no es un reality sino un proceso en el que se representa el Estado de Derecho en toda su extensión. No nos ponemos togas, pedimos la venia, le llamamos Excelentísimo Señor y nos subimos a estrados por casualidad. Todo está pensado para transmitir la importancia del acto de administrar justicia, para representar la seriedad del momento. Hay un simbolismo centenario en el que se pretende llegar al fondo a través de las formas. De ahí que mantenerlas sea no sólo una convención sino un acto de la máxima importancia.
Pero, además, hay un elemento que es más preocupante que el de guardar las formas; es el escoramiento en el trato que algunos jueces tienen, y éste entre ellos, a favor del fiscal. No hay que olvidar que la oposición para ser juez y fiscal es la misma; sólo cuando aprueban deciden qué quieren ser.
A pesar de la excepcional tarascada que le ha dado hoy a la fiscal, ando inquieta con que cunda el ejemplo del juez faltón con las defensas. Y no por nosotros, que ya estamos acostumbrados a no contestar lo que nos pide el cuerpo para que el juez no le coja manía a nuestro cliente, sino porque se vulnera un principio muy importante: el de igualdad de armas, que significa que, ante el juez, el fiscal y las defensas han de ser iguales.
Si no, estaríamos en un sistema en el que quien acusa tiene más razón que quien defiende, lo que se lleva por delante la presunción de inocencia, el derecho de defensa y el Estado moderno en su conjunto. Sin estos valores el juez Gómez Bermúdez no tendría trabajo y bastaría un árbol, una soga y una Biblia como en “El juez de la horca” .
No todos los jueces son así. Los hay espléndidos, que rezuman sabiduría, buenos modos e incluso paciencia franciscana con abogados a los que yo misma sacaría de la Sala a colleja limpia por su ineptitud.
El otro día en mi despacho un cliente imputado en una causa penal me confesaba que antes de que esto le ocurriera linchaba verbalmente a cualquiera que era detenido por la policia; ahora que sabe lo sencillo que es que te pongan una querella y que te sienten en un banquillo, ha cambiado su actitud y sólo confía en que los principios no sean sólo palabras y que su derecho a la presunción de inocencia se respete.
En fin, que me emociono y se me va la tecla. Tras esta “chapa” te imaginarás que como abogado no estoy ni puedo estar de acuerdo ni con el tono, ni con las frasecitas, ni con el uso del diminutivo cargado de menosprecio de este juez. Te puedo asegurar que se puede mantener el orden en una sala sin ser borde y sin despeinarse.
Después de esto sólo ruego al altísimo que Bermúdez no lea blogs o que no caigan en su Sección ninguna de las instrucciones que tengo pendientes en la Audiencia Nacional -una es del cliente al que acabo de mencionar, ¡por cierto!-. Si no, me veo preparándome para aguantar con cara de paisaje “Un momentito, Letrada. Ya estoy harto de su tonito. A partir de ahora lo justito para su defensa. A la mínima la mando callar”
Nuestro Gómez Bermúdez ya es carne de zapping. Aunque desde que a Rafa lo devolvimos a la sala blindada la cosa ha decaído, su fama ha quedado sellada: ya le imitan en Buenafuente.
Yo, modestamente y con las lógicas limitaciones de tiempo, me estoy haciendo un relatorio de sus expresiones más chuscas. Una de las últimas se la soltó al imputado Antonio Toro cuando se negaba a citar, con mucha vehemencia, a un amigo de la infancia. El inefable Gómez Bermúdez, en su línea hardcore le espetó: “las exaltaciones de la amistad para otro momento”.
Y luego dicen que cobramos mucho los abogados.
ENISA acaba de publicar su “Guía del usuario: Elaborar programas de sensibilización sobre la seguridad de la información” en la que se ilustran los principales procesos para planificar, organizar y poner en práctica iniciativas destinadas a sensibilizar al público sobre la seguridad de la información: planificación y valoración, ejecución y gestión, evaluación y modificación.
En la guía se analizan cada uno de estos procesos y se identifican cronológicamente las actuaciones y dependencias. El modelo de proceso que ENISA propone permite la definición inicial del ámbito de actuación y la planificación de actividades, así como la ejecución y evaluación de los programas.
Se destaca la fase de planificación y valoración como decisiva para el éxito del programa y se hace hincapié, en particular, en la importancia de definir las metas y los objetivos de las iniciativas, de determinar quiénes serán los grupos destinatarios, de desarrollar un plan de comunicaciones y de medir el éxito de los programas de sensibilización.
Se incluyen plantillas y ejemplos de las herramientas propuestas como la de conclusiones , la del plan de trabajo y la de formulario de recopilación de datos de los grupos destinatarios.
En la Guía se mencionan los obstáculos que dificultan el éxito y se ofrecen consejos prácticos para superarlos durante las fases de planificación y aplicación de los programas, y se describen los principales factores de éxito de toda iniciativa en materia de seguridad de la información. Por ejemplo, antes de aplicar (o modificar) un programa de sensibilización, conviene definir una línea de referencia teniendo en cuenta el estado actual; por otra parte, la publicidad es un elemento esencial de toda campaña de sensibilización, ya que multiplica sus efectos al aumentar el número de personas que reciben el mensaje.
A Gómez Bermúdez está claro que Rafa Zohuier no le agrada mucho. Este ex-pizzero, ex-lavandero, ex-chico de striptease y ex-confidente de la UCO de la Guardia Civil no se calla ni debajo del agua. Hoy ha sacado de sus casillas al fiscal y al propio Gómez Bermúdez que, a este paso, se va a hacer carne de zapping con alguna de sus intervenciones, como la de hoy, mandando callar a Rafa a golpe de puñeta, o la del otro día expulsándole de la sala.
Me surgen muchas preguntas tipo Mercedes Milá con respecto a este juicio en directo: ¿es consciente de las cámaras el Presidente de la Sala? Siendo consciente ¿le importa un pito o se entrega al grupo de admiradores que ya le están surgiendo en los medios de comunicación? Lo busque o no, lo cierto es que Gómez Bermúdez se está haciendo un hueco en la audiencia de los seguidores del juicio, entre los que me cuento. No se si puedo estar de acuerdo en todas sus actuaciones, pero lo que es claro es que introduce tensión dramática en las interminables declaraciones: todos esperamos sus intervenciones, para reconvenir, mandar callar, expulsar…
A lo mejor es que no tengo tiempo de ver todo el juicio y he sacado una errónea impresión, pero creo que bronquea más a las acusaciones particulares y defensas que al ministerio público. No es que me extrañe, esto ocurre mucho, pero ya que está metido en faena no vendría mal que le pegara alguna tarascada al Fiscal para que lo del principio de igualdad de armas fuera creíble. A punto estuvo de hacerlo en el interrogatorio del Fiscal a Mohamed Bouharrat, con el que se enzarzó a cuenta de unas fotos de carné. El imputado negaba que existieran y Gómez Bermudez, con paciencia franciscana, recordó en un par de ocasiones al Fiscal el derecho que le asiste de que se exhiban las piezas de convicción. Como veía que el Fiscal se encasquillaba, fue el propio Presidente el que pidió que se le enseñaran las fotos de marras.
Gracias al plasma vimos que el imputado se había desmejorado bastante. Seguiremos informando de los momentos estelares de Gómez Bermudez.
Chiqui nos pasa una especie de meme y nos pregunta el valor legal de la prueba del polígrafo en España.
Para no ponerme muy intensa con el sistema de prueba español diré que hay que distinguir entre fuente de prueba -cualquier hecho objeto de discusión- de los medios de prueba, que son los “soportes” que la ley permite usar para trasladarlos al proceso.
En el proceso civil se puede aportar cualquier medio siempre que del mismo pueda obtenerse certeza sobre los hechos relevantes, sea propuesto por una de las partes y sea admitido por el Tribunal. La cuestión, entonces, es si una prueba de este tipo te permite obtener certeza y si se ha obtenido sin vulnerar ningún derecho fundamental.
En el proceso penal la cosa es más taxativa. En España hay derecho a no declarar contra uno mismo por lo que una prueba de este tipo no cabría para establecer la culpabilidad de nadie.
Parece que su fiabilidad técnica es cuestionable. Pero seguro que alguien nos puede ilustrar al respecto.
No, no soy como Urdaci deletreando rapidito y con desgana el nombre de un conocido sindicato. Me refiero a la costumbre de no poner en el campo “Con Copia Oculta” a las personas a las que se dirije un correo electrónico, sino dejarlas a la vista para que los demás veamos el “quien es quien” de la libreta de direcciones ajena.
Todo aquél que en una actividad que no sea doméstica o personal deje a la vista las direcciones de correo electrónico de sus destinatarios puede cometer un par de infracciones de las previstas en la LOPD. Doña A.G.S. y su “Cremallera” son un ejemplo: pagará 1000 euros por no pedir permiso en la remisión de publicidad por e-mail y unos 600 euros por infracción del deber de secreto, al dejar en abierto la dirección de correo del denunciante.
Así que, ya no sólo por buena práctica sino por ahorro, pásate de la CC a la CCO.
Esta es el blog personal de Paloma LLaneza. Gracias por visitarlo. Para comentarios, sugerencias o contactar conmigo: info[arroba]palomallaneza.com