Archive for Mayo, 2010
Evidencias galaicas
Si el volcán lo permite, que la autoridad parece que ya lo hace, el próximo 5 de junio compartiré mesa y quién sabe si centollo con un plantel de ilustres juristas del otro lado de la toga para hablar de eso de las evidencias electrónicas y la tan manoseada modernización de la justicia.
Os copio un programa reducido (aquí toda la información) por si os queréis pasar y pagar el mencionado centollo:
- El derecho de las nuevas tecnologías- Prof. Dr. Miguel Ángel Davara Rodríguez
- La investigación de los delitos por internet y otras nuevas tecnologías– Dr. Eloy Velasco Núñez (Magistrado-Juez Instructor de la Audiencia Nacional)
- La inevitabilidad de la prueba electrónica en los procedemientos judiciales– Servidora
- Práctica Forense: aseguramiento, cadena de custodia y análisis de las evidencias informáticas – Juan Salom Clotet (Jefe del Grupo de Delitos Telemáticos de la Guardia Civil)
- Mesa Redonda: Hacia la digitalización de la práctica forense. Desafíos y retos de la prueba electrónica en la Justicia del siglo XXI.
Joe contra el volcán
Si queréis saber qué aeropuerto va a cerrar la nube del volcá islandés impronunciable, llamadme o mejor mandadme un DM.
De los últimos 3 viajes que tenía programados en mi “llaneza’s piquer world tour”, el volcán me ha cancelado 2 y medio. El medio es una falsa alarma del sábado pasado en la que la compañía aerea me fastidió un momento de relax entre volcanes -inactivos éstos- vino y la mejor compañía al mandarme un mail (¡maldita hiperconexión!) diciendo que mi vuelo desde la isla remota acababa de ser cancelado. Plantados ya en el aeropuerto, tras rebasar la velocidad del sonido varias veces, vimos con enorme alivio que el nuestro era el único de “esa” compañía que no estaba suspendido. Hasta que no pisé Madrid no di por seguro que no acabaría aterrizando en Socuéllamos y siendo trasladada en carro hasta mi santa casa.
Así las cosas, me he abonado a la lista del compañero Wicho en Twitter que es la mejor manera de saber lo que de verdad pasa en el espacio aéreo europeo. Yo que tanto he despotricado de este invento, tengo que bajar la cabeza y reconocer que es imbatible como medio de dar información útil en tiempo real. Mientras la web de Aena estaba caída en una sima abisal durante toda la mañana de ayer, la cuenta de Controladores Aereos nos mantenía informados de cómo iba la cosa. Mi eterno agradecimiento a esta labor “de gratis” que no por ello menos dedicada y profesional. Esto es “dospuntocerismo” del bueno y lo demás tonterías.
Queda dicho.
PS.- Por cierto, la película que da título a esta entrada me pareció un pestiño.
Monopolio
Sé que resulta facilón y poco serio meterse con el grande, ir a pegar voces a las puertas de los juzgados o hacer periodismo de telefonillo. A eso los españoles estamos más que acostumbrados.
Como están acostumbradas las empresas grandes o las personas destacadas a instalarse en una situación de superioridad que, en muchas ocasiones, les hace creer que son inmunes a las leyes terrenales.. o estar tan pendientes de ellas, concretamente las que se dictan en EEUU, que incurren en abuso o en interpretaciones ridículas de las normas del mundo exterior.
Eso es lo que le pasa a Google últimamente: no es malo ser un monopolio, pero, como la fama, cuesta .. y cuesta no tener tendencia a abusar de esa posicion dominante que has alcanzado en el mercado.
En concreto el de la publicidad, y más en concreto, el de la relativa a las clínicas de interrupción voluntaria del embarazo. Así nos lo cuenta Ramón Muñoz en su pieza del pasado martes.
Con independencia de lo que cada uno opine sobre el aborto, lo cierto es que, desde la reciente reforma, ha pasado de ser un delito con excepciones, a un derecho con Ley Órganica de por medio. Y lo que Google no puede hacer es ignorar lo publicado en el BOE, bloquear la publicidad de las clínicas donde se practique, y llevar a España al Senado estadounidense y decir que el Reino de España practica la censura en internet.
Lo reitero antes de que el troll de guardia antiaborto entre en bucle y le dé por atormentarme y mandarme estampitas: esto no es un debate sobre el aborto; se trata de discutir si Google puede aplicar criterios arbitrarios, editoriales o basados en interpretaciones obsoletas de las leyes locales en la prestación de sus servicios cuando es monopolista en ese mercado.
Nada más.