Publicado hoy en aedel

Para evitar hablar de la sacrosanta relación abogado-cliente y de cómo algunos magistrados se la saltan a la torera y con ella las garantías constitucionales, conviene centrarnos en el tan traído y llevado USB intervenido al contable de los imputados y de cómo su contenido, parece, se va a convertir en la prueba reina de este proceso.

Si, como espero, las conversaciones entre abogado-cliente sobre la veracidad del contenido del tan sobado USB se sacan del proceso ¿quién asegura que lo las Excel son auténticas? ¿quién asegura su integridad?

La Gaceta de los Negocios nos describe cómo se autentica un pen drive en los juzgados españoles y no podemos dejar de pensar que necesitamos, cada vez con más urgencia, una ley de pruebas que permita hacer estas cosas no ya con más diginidad, sino con mayor rigor.

Si queréis leer el texto, aquí os lo colgamos en pdf.