Archive for Septiembre, 2009
Todos a la conferencia
Los chicos de The Public Voice han organizado para el próximo 3 de noviembre una conferencia en la que se discutirá sobre “Normas de privacidad global en un mundo globalizado”, y que se celebrará junto con la 31ª Conferencia Internacional de Autoridades de Protección de Datos y Privacidad.
Os animo a que repaséis el programa y os inscribáis porque va a ser difícil encontrar un plantel de ponentes de esta altura gratis y sin salir de casa.
Como han tenido la amabilidad de encargarme la coordinación de medios 2.0, me temo que no será la última noticia que os daré sobre este tema.
Mis datos son míos … y de nadie más
El título de esta entrada, propio de folclórica, no refleja más que un estado de ánimo profundamente agradecido por la invitación que Benito me cursó para participar como ponente en el EBE, que no es cualquier evento sino “EL EVENTO” – siento que suene a título de película de desastres naturales, es la emoción-.
En fin, que el agradecimiento es especialmente sentido porque la invitación es producto de unas chapas inmensas que inflingí sin anestesia a un grupo de amigos bloggers por gentileza del Consejo Nacional Consultivo de CyberSeguridad, otros que son ya como de la familia.
Así que os lo apuntáis y me venís todos aunque sea recién levantados. Además a continuación dan los premios Bitacoras y lo mismo os cae algo…
Twitterficando
Leo con extraordinario interés científico la entrada de Manuel M. Almeida sobre la rectificación del diario ABC de una noticia de su digital vía Twitter. Aunque el propio diario rectifica la información en su web, no deja de sorprender la endogámica webdospuntoceristica generación de la información, de la llamada de atención sobre su error y de la publicación del desmentís.
Me pregunto si hay más gente que consulta más su cuenta en Twitter que su buzón casero y si al final los jueces, como ya hiciera uno en Australia, van a acabar citando a la gente via Twitter. Así se evitarían portazos a los agentes judiciales y a los sufridos carteros, preservando la intimidad del notificando mandándole un mensaje directo o poniendole la cara colorá delante de todos sus followers.
La cuestión será como generar evidencias de semejante notificación. Pero esa reflexión para otro día que me duela menos la espalda.
Olimpiadas

Después de sufrir en la Madrid pre-olímpica no sólo las obras del PlanE y las manias de topo de nuestro alcalde, sino también un merchandising lamentable, me tranquiliza saber que Haiti no se queda atrás.
Reconozcamos que no hay tanta diferencia entre su “candidatura” y la nuestra y calculo que, a este paso, nos veremos por esas fechas compitiendo por la capitalidad olímpica.
Como siempre, geniales los de The Onion.
Identifíqueme a ese hacker
Nos cuenta Computerworld que Unspam Technologies ha presentado una demanda con el fin de obligar a los bancos a divulgar cualquier información que tengan sobre las actividades de hacking que afecten a las cuentas de sus clientes.
La demanda no deja de ser curiosa: presentada en la Corte de Distrito Federal de EE.UU. para el Distrito Este de Virginia, se basa en la norma estadounidentes anti-spam, la CAN-SPAM Act, y pretende obtener una compensación por daños contra “personas no identificadas”, los “John Does” americanos responsables de robar pasta mediante el uso de malware y otras hierbas.
Como no hay demandado, el demandante alega que para identificarlos necesitan que los bancos cuenten sus miserias y faciliten la información tendente a su identificación. Si la petición prosperase, sentaría un precedente y daría transparencia a la seguridad de la banca on-line, esa que nunca confesará haber recibido un ataque.
La seguiré con atención, que parece sacadita de la serie “El Abogado” que tanto me entretiene.
Conflicto de intereses

Vía :: Pen Olson
Decálogo del legal-blogger
Aunque con nombre de grupo guerrillero, el amigo Erik se ha escrito un decálogo de 11 puntos en los que establece unas buenas prácticas, guía-burros que dirían las abuelas, para un comportamiento legal en la 2.0.
Gracias, Erik, por resumirme horas de discusión con el personal.