Archive for Junio, 2008
Pasando de cuartos
Publicidad contractual, para lectores dotados de buena vista y movimiento rápido de ojos. Enhorabuena a los premiados, aunque se lo tengan que volver a gastar en Mediamarkt.
Vía :: Zaragózame
Evidenciando lo electrónico
Ando estos días metida en varios líos relativos a las pruebas/evidencias electrónicas y, los azares de la blogosfera, Javier comenta el post anterior y yo encuentro en su blog que el departamento de Justicia de Estados Unidos ha publicado una segunda edición de su “Electronic Crime Scene Investigation: A Guide for First Responders”.
En cuanto a mis lios, ya os iré contando.
Publicada la 27005
Me noto hiperactiva: unas semanas tanto y otros meses tan poco. Pero es que no puedo dejar de compartir la exclusiva: el domingo pasado 15 de junio, que ya será el lunes, se ha publicado la norma ISO/IEC 27005:2008-06-15 (1st edition) Infomation technology – Security techniques-Information security risk management.
Ha costado sacarla, pero, al final, no ha quedao tan mal.
Antes de que algún despistado me pida una copia, que sepáis que es de pago, incluso para mi.
Últimas ofertas
Gracias a que Ricardo se ha mirado el BOE de hoy (estoy hecha una abogada indolente y zarrpastrosa) podemos aprovechar las 8 horas que nos quedan libres de canon para comprarnos un “Equipo o aparato con capacidad de copia estándar de 70 o más copias por minuto” con una ahoro de 227 euros, modesta cifra que siempre podemos emplear en irnos a un spa.
¡Cuanto me alegro de tener la fotocopiadora del despacho ya pagada!
USBs descontrolados
ENISA, que debe de tener un presupuesto que pá mi lo quisiera, ha caído en algo que está en todo los check-list de un auditor de sistemas que se precie: qué pasa con la salida de información de la organización en soportes removibles, cuántos se pierden por esos mundos de Dios, por qué a todo el mundo le cuesta tanto cifrar la información… a lo que la entidad a la que auditas te responde que qué más da, que los trabajadores ya se llevan la información cargándola en Gmail, momento en el que tiras tu check list a la basura y vuelves a empezar.
Para los que aún confíen en las buenas prácticas y el sentido común, aquí está el informe. A ver si a base de recordar lo obvio nos hacen un poquito de caso.
Obregón y Casas: la extraña pareja
En este país le estamos dando la vuelta al marcador. Que la Obregón con sus recauchutes, sus chulazos y su hijo maleducado, aparezcan en la misma investigación penal que la Presidenta del Tribunal Constitucional, vía abogada-presunta-asesina-de-esposo-informático, es de episodio de “Sin tetas no hay paraiso”.
Pero, tristemente, ahí estamos. Y aunque el Tribunal Supremo no encuentre indicios de delito en la actuación de Casas, debería haber una norma que regulara las salidas dignas a este tipo de papelones. Ah, se me había olvidado que eso ya lo imponía el sentido común.
El canon que nos viene
Nos cuentan en Expansión que la Orden Ministerial que regulará las cuantías del canon por soporte están al caer.
Así que, como en la huelga de transportes: a hacer acopio de dividises y discos duros antes de la subida. Y así contribuimos al mantenimiento de la economía nacional, que falta le hace.
Míreme la etiqueta
Llamadme montaraz o simplemente manchega, pero es que a mi los códigos de conducta o los etiquetados voluntarios, aparte de una inútilidad, me parecen una cursilada. Es la clásica anglosajonada que si no pasa de ahí, pues hay que tomársela con humor.
Nos cuenta Manolo que los de la UE, que se aburren en Bruselas, proponen que los bloggers que lo deseen se puedan etiquetar para dejar claro de que pié cojean. Yo siempre he pensado que la mera lectura del blog y el cumplimiento de la LSSI eran suficientes. Si hay gente que no le da la gana identificarse, a no ser que delincan, están en su derecho de decir las astracanadas que les apetezca. Luego el lector se las creerá o no en atención a su nivel de credulidad, formación y edad. Tiene su coña que haya que etiquetarse para que el lector memo, no controlado por sus padres o que sea analfabeto funcional tenga claro a qué tipo de información se enfrenta. Ahora tendremos la culpa de las dietas milagro y de las llamadas a rezo. Nuestra función social no llega tan lejos.
En este asunto, como siempre, me molesta el doble rasero: sería muy edificante que obligaran a las empresas editoras de periódicos a dejar clara cual es su línea editorial, cuales sus dependencias por razón del capital, qué influencia real tiene la publicidad cuando deciden publicar o no una noticia, o si su director es gay o de comunión diaria. Se montaría de la de-dios-es-cristo ¿O es que es casual que no haya nunca una mala noticia (ni buena) en ningún medio de comuncación de este país sobre El Corte Inglés?
En la UE que se dediquen a algo útil, como desmontar la política agrícola común -que mantiene la cuota lactea y otras sandeces en tiempos de escasez y subidas de precios- y dejen de legislar sobre gilipolleces.