Se dictó la sentencia del 11-M el día antes de Todos los Santos, como si con ella se quisiera zanjar el asunto antes de llevar flores a los muertos.
¿Qué se puede decir de una sentencia como esta sin haberse metido entre pecho y espalda todo el juicio y sus resultantes 700 folios? Para eso ya tenemos juglares que nos la glosan cada uno con su didáctico tono. Lo que nunca va a transmitir el estilo forense ni la ley española (que no tiene prevista la cadena perpetua) es la reparación personal que las víctimas necesitan.
Por eso me ha emocionado personalmente la Tribuna de la Fiscal Olga Sánchez publicada en El País de ayer. Y digo personalmente, porque profesionalmente creo que no debería haberla escrito: su función pública la obliga a aguantar el chaparrón de las críticas en silencio como lo han hecho otros participantes de la instrucción. Desgraciadamente, eso va en el sueldo.
Esta es el blog personal de Paloma LLaneza. Gracias por visitarlo. Para comentarios, sugerencias o contactar conmigo: info[arroba]palomallaneza.com
sebastianDell
Noviembre 15th, 2007 at 9:55
Estoy de acuerdo contigo. Mientras que personalmente puede sentir eso con toda la razón del mundo, su posición le obliga a aguantar las críticas en silencio, y no sólo en el sentido de inhibirse de comentar los ataques por cierto partido político que todos conocemos.
Al escribir la tribuna, con la que estoy de acuerdo, se arriesga a entrar en el juego de aquellos que afirman que detrás de la sentencia puede haber cualquier tipo de interés político y partidista.
Resumiendo, que estoy de acuerdo, aunque me haya costado dos párrafos decirlo.