Archive for Septiembre, 2007
Nos vamos a Lucerna…
.. a ver si convencemos a la delegación japonesa, a base de jamón serrano y caldo de verduras Knorr (este encargo es real), de que avancen en la edición de la norma de métricas 27004.
El que tenga curiosidad por lo que es una reunión del SC27 internacional bien montada (con dos “social events” que ya es lujo) se puede pasar por la página de los organizadores. No veíamos tanto despliegue de medios desde Malasia, y encima a dos horas de casa que siempre es de agradecer.
A la vuelta, ya os contaré en que ha quedado la cosa de la familia 27000 para que alguno (no todos) pueda copiar en su web a troche y moche sin citar, que así parece como si hubiera ido.
David v. Goliat
Ya sabeis de mi afición por las historias de abogados, de cómo se fraguan los procesos, de la intrahistoria judicial. Me ilusiona pensar que esta profesión a veces vale la pena, que se puede hacer justicia, que puedes hacer la vida de los demás mejor con sólo una libreta, un lápiz, la ley y mucha perseverancia.
Por eso, de la sentencia en el caso Microsoft, aparte de compartirla plenamente, me conmueve la historia de un David que se llama Cecilio Madero, que al mejor estilo Gary Cooper, se ha enfrentado al abusón de la clase, Microsoft.
Mientras Microsoft le echaba un pulso a la UE, con batallones de abogados, relaciones públicas, lobbystas y Presidentes, la UE contaba con la razón, una Comisaria convencida, Neelie Kroes, unos cuantos funcionarios y un quijote madrileño, pero manchego de adopción llamado Cecilio.
Mientras quede gente así y tribunales con ganas de hacer justicia aún hay esperanza.
Demandando a Dios
Los estadounidenses siguen complicándonos la vida a los abogados españoles. Un senador de Nebraska, Ernie Chambers, ha demandado a Dios para demostrar que en EEUU se puede demandar a cualquiera.
La demanda se basa en la atribución a Dios de las “pavorosas inundaciones, terroríficos tornados y pestilentes plagas en diferentes partes del mundo que generan sufrimientos humanos”. El senador demócrata critica, además, que Dios nunca haya mostrado “compasión o remordimiento” por los citados crímenes, y pide al juez encargado del caso, Marlon A. Polk, que celebre una audiencia oral “lo antes posible” y que prohíba al demandado continuar con estas acciones.
Ahora a ver como le digo yo a un cliente que Dios no tiene legitimación pasiva, ni que la Santísima Trinidad forma un litisconsorcio pasivo necesario. O que como gane Dios y sea condenado en costas sufrirá la cólera divina y pagará sus pecados en el infierno.
Según Chambers, parece que el demandado se encuentra en rebeldía, ya que no accede a personarse en la causa. Sin embargo, al más puro estilo cazaclientes, a Dios ya le ha salido un abogado, Eric Perkins, que ha presentado una contestación. Pero no es él único: andan buscando al autor de una segunda contestación de Dios.
Chambers ha demandado a Dios en EEUU ya que, al ser omnipresente, cualquier juzgado es competente para enjuiciarle. ¡Cómo se entere Garzón…!
No sin mi IP
Para descubrir quién se descarga qué es necesario identificar a la persona que hay tras una IP. Aunque la titularidad de la línea telefónica a la que se le asigne la IP no indique a la persona que realiza la acción de manera unívoca (puede haber varios usuarios, puede ser una wifi desprotegida, puede ser un ordenador manejado por un tercero …), es el primer cabo del que se tira en una invesigacion penal. Y ante esos requerimientos las operadoras no se han opuesto.
Sin embargo, Telefonica se ha negado a facilitar los nombres de los abonados en el proceso civil que Promusicae ha iniciado frente a determinados usuarios de su red que, al parecer, se han descargado material protegido sin pagar derechos de autor.
Como la cuestion no es sencilla, el Juzgado de lo Mercantil 5 de Madrid planteó una cuestión prejudicial al Tribunal de Justicia de la UE, en cuyo procedimiento ya se ha pronunciado la Abogado General Juliane Kokotte que propone al Tribunal que conteste que “Es compatible con el Derecho comunitario que los Estados miembros excluyan la comunicación de datos de tráfico personales para la persecución por vía civil de infracciones de los derechos de autor”.
Ahora hay que esperar que el Tribunal tome su decisión. Aunque es muy habitual que siga la opinión del Abogado General, no siempre lo hace, con lo que no hay que lanzar las campanas al vuelo como, equivocadamente, hace El País en su informacion del pasado viernes.
Alegrémonos de que alguien recuerde lo que son los derechos fundamentales en esta era del hipercontrol. ¡Aupa Kokotte!
Burnout
Volvemos de vacaciones y el que no sufre un síndrome es que es un soso. Uno puede elegir entre el post-vacacional, el de burnout, o el de agotamiento post-chiriguitero, dependiendo de la capacidad adquisitiva de cada cual.
Tan vacios están los periódicos de noticias y tan extendido el tema, que me escribe un cliente soltándome un marrón a la voz de “espero que no estés con la gilipuertez esa del síndrome post-vacacional”. A lo que, por supuesto, contesto que claro que no, que los abogados estamos hechos de granito castellano y que estas cosas no nos afectan.
Con la curiosidad picada por saber si me encuentro entre los grupos de riesgo, descubro que el nombre de burnout sydrome lo acuñó en 1976 la psicóloga social Christine Maslach por ser el que utilizaban de forma coloquial los abogados californianos para describir el proceso gradual de pérdida de responsabilidad profesional y desinterés cínico entre sus colegas (¿de qué me sonará esto?).
Me entero en el curso de este trabajo de investigación googleliano que, según Francisco Alonso-Fernández, catedrático de Psiquiatría de la Universidad Complutense de Madrid, el trabajo en la Edad Media era algo deleznable, que “todos hacían lo imposible por eludir”, lo que vino a jorobarse con la Reforma protestante del siglo XVI a partir de la cual en algunos países pasó a ser algo honroso.
Y digo algunos porque, según Alonso-Fernández, uno de los países que siguió oponiendo más resistencia a la introducción del trabajo en la cultura occidental fue España, que en el siglo XVII “ocupaba una posición privilegiada para desarrollarse como país sin necesidad de universalizar esta práctica”.
Creo que el Profesor Alonso-Fernández se queda corto en la cronología. Aquí la gente no está quemada por trabajar sino por no poder continuar la larga tradición del Lazarillo que tan bien ha representado el sector inmobiliario los últimos años: la tradición de trabajar lo justo para ir andando.
Módulos, autónomos y retenciones
La retención para autónomos que declaren por módulos se aplicará desde abril. Como consecuencia de la demora en la publicación del nuevo Reglamento del IRPF y de la Orden de Módulos para 2007, la nueva retención del 1% sobre los rendimientos netos de los autónomos que tributen por estimación objetiva no podrá aplicarse previsiblemente hasta el próximo 1 de abril.
La aplicación de esta retención no podrá realizarse hasta la finalización del plazo de renuncias y revocaciones, que acaba, en principio, el 31 de marzo de este año. Así, los autónomos deberán decidir antes de dicha fecha si se acojen o no a la tributación por módulos. Una vez en aplicación, la citada retención sólo será aplicable a aquellas facturas que se emitan a partir de ese momento.
Predicar con el ejemplo
¡Atención! Este es un post protesta.
Menos campañas truculentas, menos dejar a los madrileños sin puntos por ir a 75 por los tuneles de salida de Madrid y más predicar con el ejemplo.
Excepto en los casos en que la policía, municipal, nacional, autónomica o cuerpo o fuerza de seguridad del estado que toque, vaya a atender una urgencia que así lo requiera, no entiendo porque no les es aplicable la normativa de trafico que ellos mismos están llamados a velar.
Pienso en esto mientras veo conducir a toda caña a dos municipales por la carretera de Barcelona, que haciendo zig-zag entre los coches acaban saliendo precipitadamente de la autopista sin señalizar a maniobrá ni na. ¿Para qué? ¿es que se van a poner la multa a ellos mismos?. Cuando tengan la misma sensibilidad en la retirada de carnet a un camionero que se gana la vida tras la rosca con la de un policía incumplidor (¿se ha dado algún caso?) dejaré de quejarme.
Mientras, menos campañas luctuosas y más predicar con el ejemplo.
El Google que todo lo ve
Si planeas cometer una locura, no busques información sobre cómo hacerlo desde el ordenador de tu casa: la policía luego descubrirá que has preguntado a Google cosas tan sencillitas como “venenos que maten sin dejar rastro” o “cómo conseguir una pistola sin que nadie sospeche de que quiero matar al perro del vecino”; y a ver cómo explicas después que tú no tienes nada que ver con la muerte del chucho. Como muestra un botón: Melanie McGuire se cargó a su marido, lo desmembró y lo guardó en tres maletas. La descubrieron por sus búsquedas en el omnipresente Google.
Este “sucedido” no es reciente pero sí lo es la vuelta de las vacaciones de verano, uno de los períodos en los que más divorcios se producen en este país, seguido muy de cerca por las encantadoras fiestas familiares de Navidad. Así que, si a alguien se le están pasando ideas raras por la cabeza, que se contenga. Si no es por el mandamiento de “no matarás” al menos que sea por Google.
palomallaneza.com en El País

El País, en su sección Blog de bloggers, ha tenido la amabilidad de invitar a esta bitácora a participar. Muchas gracias.
Periodismo de telefonillo
Los que hablan pestes de la televisión no exageran una pizca. Unas vacaciones en territorio nacional son suficientes para afiliarse al coro de los descontentos. Noticiarios que repiten el mismo reportaje de las toallas en Benidorm en todas sus ediciones; programas clónicos “ahora toca el novelón hay que elegir entre la fea gangosa o el Zorro sabrosón, ahora toca el programa en directo, cuidadito con el nombre que le pones al programa no te vayan a meter un pleito los de Telemadrid”.
Entre la paella y la caña, el sufrido veraneante nacional se enfrenta con un conjunto tal de infumables estereotipos que, la verdad, extraña que no haya más burricie y que la gente no vaya resolviendo sus prejuicios a golpe de botijazo con mayor frecuencia.
De todo este universo desconocido para mí -llego a unas horas a mi casa que sólo pillo la teletienda y los anuncios de politonos- lo que me tiene turulata es un nuevo tipo de reporterismo, el de telefonillo, que consiste en mandar al becario o colaborador -el del contrato de obra de tres cuartos de hora- a la puerta, portón o portal do mora el famoso de turno: “Un momento, compañeros que tenemos en directo a (póngase el nombre del colaborador/a) que se encuentra en la puerta de aluminio de la casa de Marujita Díaz. ¿Ha confirmado ya si las fotos que se han publicado en (póngase el nombre del medio escrito correspondiente) en las que aparece con el pelucón ladeado son un posado robado pagado?”… “Hola, (póngase el nombre del presentador del programa), me encuentro en el meollo de la noticia y, en directo para todos nuestros telespectadores, voy a presionar el botón del telefonillo de Marujita”. Siguen momentos de tensión. “Parece, compañeros, que Marujita prevenida de nuestra presencia al lado de su telefonillo, no nos quiere atender”. “Muy bien, fulanito, volveremos a conectar en directo para ver si conseguimos esas fundamentales declaraciones” Y así hasta que se agota el tiempo del programa o se casca el telefonillo, lo que ocurra primero.
Presencié una variante de este nuevo estilo de periodismo de investigación: el de la entrevista a pie de urgencias. Estaban entrevistando a una recepcionista de un hospital en el que habían ingresado de urgencias a un famoso torero. La susodicha, a pecho descubierto, nos relató con todo detalle las pruebas médicas que le habían hecho al enfermo antes de subirle a planta. Dudó cuando le pidieron el parte médico, por si se metía en un lío, pero se debió de acordar de lo orgullosa que su madre estaría viéndola en televisión, y lo soltó todo. Me salió la indignación abogacil que, a pesar de las siestas, sigo llevando dentro. ¿Dónde han quedado los partes del equipo médico habitual? ¿No le explican a los empleados de un hospital lo del sacrosanto derecho del paciente a la confidencialidad?
Ya sé que me pongo muy tensa con el respeto a la intimidad de la gente y con el cumplimiento de leyes fundamentales que nos protegen a todos. Ya sé que soy una aguafiestas, con la gracia que tiene ver a la Pantoja fotografiada a lo Al Capone.
Doy gracias al cielo por llegar a mi casa justo para ver las buenas series. Si me tuviera que quedar en casa ya habría percutido la tele por la ventana y yo detrás.