Si hay una cosa que crea vocación son las películas y las series americanas de abogados. Yo tengo un verdadero vicio desde que jugaba en el despacho de mi abuelo a representar los juicios de Perry Mason jurando decir la verdad, toda la verdad y nada más que la verdad con la mano puesta encima del diccionario Cuyás.
Otra cosa es que estas series tengan algo que ver con lo que se expende en este país, en donde andamos más cercanos a nuestro Echanove de la estupenda serie Turno de Oficio, esa que ya sólo conocemos los niños del Cuéntame. De ahí que la mayoría de los españolitos esperemos de nuestros juicios un espectáculo como sacado de El Abogado y nos encontremos con una cosa triste, sentada y de negro, más parecida a una partida de mus en la que sustituimos los “envidos” por unos “a definitivas, Señoría” o “doy por íntegramente reproducido mi escrito de demanda”.
De ahí también que estemos más acostumbrados a instituciones del derecho anglosajón y no sepamos ni jota de cómo va el derecho patrio. Esto se nota mucho en cuestiones tales como los divorcios. Leo en la bitácora de Bernat Dedéu cómo funciona la alienation of affection, que no es otra cosa que meterle una demanda a la querida/o de tu esposo/a por daño emocional, que es una cosa muy peliculera pero que en España, que somos muy estoicos, no acabamos de entender. Será porque nos han dicho que a este valle de lágrimas se viene a sufrir. Así ocurre que hay gente que viene a los abogados pidiendo que demandemos por daño emocional, diciendo que se niega a “conceder el divorcio” a la otra parte o pidiendo más pensión compensatoria porque le han puesto los troncos, que diría el Fary.
Como dijo un Juez español a un abogado primerizo que soltó un “¡Protesto, Señoría”, sientiéndose insultado por el alegato del contrario:
“El Letrado verá menos La ley de los Ángeles y estudiará un poco más la Ley de Enjuiciamiento Criminal.”
Pues así van las cosas.
Esta es el blog personal de Paloma LLaneza. Gracias por visitarlo. Para comentarios, sugerencias o contactar conmigo: info[arroba]palomallaneza.com
josemaria
Diciembre 27th, 2006 at 7:43
Vaya repaso a las series de leguleyos… ¡que nostalgia! Pero fíjate que te dejas la que más me tocó: Anillos de oro. ¡Pero si hasta me enamoré de Lola/Ana Diosdado!
Paloma
Diciembre 27th, 2006 at 10:45
¡Anda que no se nos notan los años!! Tienes razón, bien buena que era Anillos de Oro y además venía muy al pelo con el post: eran abogados matrimonialistas. Y Ana Diosdado, la vez que más guapa ha estado….Qué tiempos…..
Cesar
Diciembre 28th, 2006 at 16:30
Debo mi carrera a Perry Mason…..mi no colegiación a Echanove y mi huida definitiva del ejercicio de la profesión a Ally Mc Beal.
Por cierto, Palomaza, que placer cenar en frente de ti…
Paloma
Diciembre 28th, 2006 at 21:10
Lo de Ally Mc Beal me ha dolido, César
Para mi también fue un placer conocerte. ¡Hay que repetir!.
pilarin
Junio 16th, 2007 at 1:58
jajaja, me ha encantado. A mi me encantó Echanove, que lástima que no la repongan…